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miércoles, 13 de enero de 2010

"La Naturaleza está fuera de nosotros". Un texto de Eduardo Galeano

Esta mañana escuché en el programa de radio "Entre tanto, entretente" de Radio Universidad Veracruzana la lectura de este texto. Pienso que les gustará. ¡Ojo con el último párrafo!

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:

“Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”.

Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros.

La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

lunes, 11 de enero de 2010

Sobre lo desechable...un texto de Eduardo Galeano para los mayores de 30 años

Me caí del mundo y no sé por donde se entra...


Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..


No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.


Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.


¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.


¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.


¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida.

¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.



Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
¡Nos están fastidiando! ¡Yo los descubrí! ¡Lo hacen adrede! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡Cuando yo era niño por mi casa no  pasaba el que recogía la basura! ¡Lo juro! ¡Y tengo menos de... años!
 

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
 

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. ¡Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!  ¡Pero por Dios!

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡Toooodo! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.


Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos...  ¡Cómo guardábamos! ¡Tooooodo lo guardábamos! ¡Guardábamos las tapas de los refrescos! ¿Cómo para qué? Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡Los diarios! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada ¡ni a Walt Disney!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡Ah! ¡No lo voy a hacer! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

viernes, 30 de octubre de 2009

Un insecto curioso...

Se trata de una cigarra del género Pterodictya.


Al parecer estas cigarras son las más primitivas que existen. No producen su característico sonido. 

Lo más curioso es que parecieran estar cubiertas de una pluma blanca. En realidad es un tipo de cera blanca que secretan en la parte posterior del abdomen. Esta cera es comida por las larvas de ciertas especies de mariposas pequeñas que viven en sus cuerpos. 

Aquí pueden ver algunas fotografías




viernes, 2 de octubre de 2009

Árboles del Jardín Botánico Clavijero

Hay mucho que decir sobre uno de los árboles más destacados del Jardín Botánico Clavijero, pero mejor te invitamos a escuchar la siguiente cápsula.





El olmo mexicano, cuyo nombre científico es Ulmus mexicana (Liebm.) Planch, es probablemente el más alto de todas las especies de olmo. En ocasiones alcanza una altura de 84 metros y un diámetro a la altura del pecho de 2,5 metros. Es, sin duda uno de los árboles más altos en México. Esta especie es común en los bosque de niebla y en las zonas elevadas de selvas tropicales, donde los niveles de precipitación está entre 2 y 4 metros por año. Se distribuye desde San Luis Potosí al sur de Chiapas en México, y de Guatemala a Panamá más allá. A pesar de sus enormes dimensiones, la regeneración natural es pobre.


jueves, 24 de septiembre de 2009

Estampa de otoño (un texto de Armida de la Vara)


Por toda la casa se esparce un olor agridulce a membrillo, a orejones de calabacita y pera, a pasta de higo y a ejotes pasados por agua que, ensartados, forman largos collares verdes que cuelgan de los alambres puestos al sol para que se oreen. El día ha sido ajetreado; hay que aprovechar fruta y verdura para conservarla, por eso a casa desde muy temprano han estado llegando algunas mujeres invitadas con ese propósito.

Son estos últimos días de septiembre como un puente entre el calor sofocante y las primeras rachas de aire frío. El curso escolar empieza y hay una angustia agazapada, un temor anticipado de dejar la casa. Todo toma en este mes un aire de separación que nos hace andar con el corazón en un puño. Mi madre pasa muchas horas a la máquina bordando iniciales en la ropa interior, renovando los forros de las almohadas de pluma, que formó leves copos en las esquinas de la habitación y debajo de los muebles, pues el viento del norte empieza a soplar por la tarde y no deja cosa en su sitio.

Hay que prepararse bien para este cambio de estación, pues al mediodía el sol calienta demasiado, pero el aire enfría cada vez más y hay un desequilibrio térmico que propicia tantas enfermedades.

El campo está ahora como palúdico; el polvo que levantan las ruedas del carro se deposita sobre las hojas de las vinoramas y palofierros cercanos al camino, y los chiltepines buscan la protección de los árboles más grandes mientras llegan las brigadas que han de despojarlo de su fruto pequeño, verde y picante como lumbre. Unos días más y en estos lugares se habrá vaciado la cuarta parte del pueblo ocupado en la recolección del famoso chiltepín, que ya envasado o suelto tiene gran demanda en el mercado. Durante esos días no habrá clases en la escuela del pueblo, pues los niños han resultado magníficos recolectores de chiltepín, con cuya venta habrá bastante para ir a hacer la visita anual a San Francisco Javier, en Magdalena, fiesta que se celebra el cuatro de octubre, día de San Francisco de Asís.

Un poco más adelante la pequeña laguna del Represo nos hace guiños, mientras que el saúz, a la orilla del agua levanta su verde arquitectura. Medio kilómetro escaso más allá, La Sauceda se acomoda entre mogotes chaparros. Luego el desierto comienza a insinuarse; remolinos de polvo que el viento levantó implacable; plantas pequeñas de raíces adventicias que, arrastradas por la racha fría, van envolviéndose hasta formar pelotas de ramas que pasan rodando, juguetes del viento; aislados ocotillos espinosos todavía con su manchita de flores rojas en la punta, y las "cabezas de viejo", peludas y polvorientas.

Después la soledad, la arena medio rojiza y suelta y un gran silencio, como en las primeras edades de la creación, el espacio infinito, y encima, cubriéndolo todo, el cielo azul añil, inmaculado de nubes.


(Pinturas de José María Velasco, tomadas de la internet)

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Una historia contada por Victoria Vovides

Albores del Jardín Botánico Clavijero.

Al inaugurarse en 1977 el Jardín Botánico Francisco Xavier Clavijero fue necesario promoverlo no sólo entre la población Xalapeña, sino en todo el Estado. Para difundir sus beneficios comenzamos con la población infantil. Una promoción directamente entre los alumnos no parecía la mejor opción, así que nos acercamos a los maestros para que descubrieran las ventajas del jardín como una valiosa herramienta de apoyo a la enseñanza.

Para ello el Dr. Arturo Gómez-Pompa, fundador del INIREB (Instituto Nacional de Investigación sobre Recursos Bióticos), la institución donde nació el jardín, le pidió ayuda al entonces Director de la DGEP (Dirección General de Educación Pública), Profesor Francisco Zúñiga Martínez, quien de inmediato buscó los medios de apoyar este proyecto. De esta manera me integré al INIREB, a través de la DGEP, donde a través de interinatos ocasionales desarrollé mi trabajo como promotora del jardín botánico en las escuelas de Xalapa, fungiendo además como guía en las visitas de alumnos.

La experiencia fue muy interesante por las respuestas tan variadas del magisterio. Por un lado, los maestros de secundaria y preparatoria recibieron la noticia con entusiasmo y en breve programaron visitas que guié valiéndome de haber sido testigo del nacimiento y desarrollo inicial del jardín, de las primeras guías impresas que se elaboraron y de los recorridos que el Dr. Andrew (Andrés) Vovides diseñaba para visitantes especiales del INIREB.

Apatía...
Los maestros de primaria, por el contrario, recibieron la invitación a participar con gran apatía. Presa de la frustración me entrevisté con el Profesor Guillermo Pelayo, el entonces inspector escolar, quien al enterarse de la situación citó a una asamblea general de maestros en el auditorio de la escuela primaria “Rébsamen”. Me presentó ante ellos y les explicó por qué los había convocado; cerró las puertas del auditorio y les prohibió salir antes de que yo terminara de hablar.

Este primer intento de comunicación fue un fracaso: En el momento en que el inspector escolar salió del salón e inicié yo mi explicación, una maestra de las de mayor edad y sentada en primera fila cruzó los brazos y cerró los ojos, intentando dormir. Los demás me escucharon con indiferencia. Desconcertada, describí a duras penas mi argumento, enfatizando las bondades del flamante Jardín Botánico Clavijero.

Afortunadamente, al final de la sesión se acercó un pequeño grupo de maestras que hicieron preguntas sobre le jardín, sobre sus plantas en peligro de extinción y sobre otras plantas que ella conocían, ignorando sin embargo su origen y mecanismo de propagación. Hasta la fecha les vivo agradecida por su interés y su iniciativa.

De concierto...
Paralelamente y en colaboración con el Departamento de Difusión de la Universidad Veracruzana, el INIREB se preparaba para ofrecer conciertos en el Jardín Botánico Clavijero. Entre los primeros conciertos programados estuvo uno de la orquesta de cámara que conducía el maestro Rino Brunello, quien decidió inspeccionar las instalaciones y el terreno en que sus músicos iban a tocar. Andrés Vovides le mostró la explanada y el prado central del jardín y el maestro Brunello exclamó escandalizado, “¡Cómo! ¿A pleno sol? Los instrumentos se van a arruinar. ¿Qué creen que somos? ¿mariachis?”. El concierto ya estaba programado y con gran ansiedad el Dr. Vovides acudió a su colega, el Dr. Ramón Echenique, quien estaba en el proceso de transformar el edificio de la entrada (originalmente la bodega del Rancho Guadalupe), en las oficinas y laboratorios del LACITEMA (Laboratorio de Ciencia y Tecnología de la madera). Al enterarse del problema ofreció el primer piso del laboratorio en ciernes.

El maestro Brunello volvió a la carga : “¡Cómo! ¿Quieren que los músicos suban por los andamios? ¿Y, qué va a pasar con las señoritas que vienen con sus tacones altos? Pueden caerse, lastimarse”, exclamó cuando vio las rampas de albañil que conducían al primer piso. Finalmente lograron convencerlo y el concierto se llevó a cabo en el espacio del primer piso que se le había ofrecido.

Tiempo después la señora Gigi de France, Directora de Difusión Cultural de la Universidad Veracruzana, organizó a petición del INIREB una serie de conciertos de música clásica y folklórica. El primer grupo de conciertos, titulado “Cultura y Naturaleza”, incluyó al Ensamble Dufrane, el grupo de Jazz Orbis Tertius, y Tlen- Huicani en sus diversos formatos musicales: Maderas del Sur, Vocalistas, Ballet Folklórico y Violines de la Huasteca. Los conciertos resultaron un éxito y la Universidad Veracruzana continuó colaborando generosamente con la difusión del jardín botánico.

Gracias a aquellos conciertos y a las primeras visitas escolares fue adquiriendo una buena reputación el Jardín Botánico Clavijero. Llegaron de visita contingentes de escuelas de todo el estado y a continuación grupos de Puebla, Tabasco y otras entidades del país. Los biólogos del INIREB eventualmente se hicieron cargo de las visitas y recorridos y yo me convertí en observadora y visitante asidua.

Retorné semioficialmente al jardín botánico muchos años después, cuando pasó a formar parte del Instituto de Ecología, A. C. (INECOL), y de nuevo el Dr. Andrés Vovides se hizo cargo de su dirección y resurrección (tras un abandono casi total de varios meses), contando para ello con un bajísimo presupuesto. Yo colaboré en la tienda del jardín para generar fondos. Estaba en ese momento entusiasmada con el sistema de voluntarios que vi funcionar en el Jardín Botánico de Fairchild, en Miami. Incluía una coordinadora y un grupo de voluntarios, quienes realizaban gran parte de las labores requeridas. Los voluntarios eran personas adineradas y realizaban sus tareas con el gusto y la convicción de un enamorado de aquellas plantas y de aquel sitio. En Xalapa este esquema no funcionó, pues aunque había muchos enamorados del jardín, no disponían de tiempo suficiente para colaborar en sus tareas de manera efectiva.

Un tanto desalentada comencé a impartir cursos vespertinos para los hijos de investigadores del INECOL, de donde nació la idea de ofrecer cursos de verano abiertos a todo el mundo. En un principio las actividades se centraron en la creatividad, a través de dibujos, pinturas, figuras de papel maché y batikes, en un auditorio donde los niños trabajaban rodeados por el jardín botánico. Una quinta parte del tiempo se le dedicó a la horticultura y a recorridos de observación y aprendizaje. Logré la colaboración de algunos de los investigadores del INECOL para que conversaran con los niños sobre diversos temas.

Asistí posteriormente a los cursos de verano del Jardín Botánico de la Universidad Nacional Autónoma de México y conocí el bellísimo programa que llevan a cabo biólogos especializados de esa institución; esto me ayudó a identificar las carencias del nuestro jardín para cumplir cabalmente su propósito original.

Más adelante se incorporó Maité Lascuráin al proyecto del jardín botánico, al frente de un programa de difusión del que se derivaron muchas otras actividades, con presupuesto y apoyo de la dirección del INECOL. Posteriormente se le nombró Coordinadora del Jardín Botánico y entre sus primeras actividades de difusión el quinteto de alientos de Xalapa ofreció un concierto navideño. La noche del concierto (noche de luna llena), Maité formó un sendero de velas encendidas en bolsas de arena; el espacio de los intérpretes también estaba bordeado con velas. Mientras los músicos interpretaban el programa, unas nubes ligeras cubrían y descubrían la luna.

El momento era mágico y para hacerlo inolvidable un búho empezó a cantar.

lunes, 21 de septiembre de 2009

En el Jardín Botánico del IB-UNAM ocurre algo maravilloso...

Acabamos de visitar a nuestros amigos del Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM, en la ciudad de México, donde tuvimos la oportunidad de observar uno de esos fenómenos poco conocidos de la naturaleza, o mejor dicho, de la naturaleza mexicana... Se trata de la floración de una planta de la familia de los agaves, conocida como "maguey de pescadillo", cuyo nombre científico es Furcraea macdougallii. La floración de esta planta ocurre sólo una vez en su vida, pues después muere... Nos platicaron que el ejemplar que observamos fue incoporado a la colección en 1962, es decir, floreció a sus 47 años en el Jardín.



Ahora la planta producirá alrededor de 10,000 flores y junto a ellas, saldrán pequeñas plantitas conocidas como bulbilos, lo cual le permitirá dejar descendencia.



Durante su vida la planta almacenó el agua y los nutrientes necesarios para madurar, pero ahora que ha florecido producirá durante 6 meses aproximadamente miles de bulbilos, los cuales caerán al suelo y crecerán durante muchos años y si sobreviven florecerán nuevamente en cuatro a seis décadas.



Está en peligro de extinción...

Las áreas donde crecía fueron taladas para la introducción de cultivos de maguey mezcalero y para la introducción de ganado, esto hace que la Furcraea macdougallii ya no se encuentre silvestre en lo que alguna vez fue su área de distribución natural en el istmo de Tehuantepec, por lo tanto biológicamente se encuentra extinta.

jueves, 20 de agosto de 2009

Visitantes distinguidos

Nuestro amigo Fernando González nos informó el día de ayer del descubrimiento del nido de una ave extraña y nada facil de observar.
Se trata de una ave de hábitos nocturnos y rara para la zona, pues es mas frecuente en las tierras bajas. Estamos hablando del Biemparado Norteño, Pájaro Estaca o Potoo.

Se le llama así porque al pararse parece la continuación de una rama o tronco, es decir, tiene mucha similitud con el color de una rama o tronco seco. Durante el día permanecen practicamente inmóviles. Se alimentan principalmente de insectos, y ponen un solo huevo.

Su canto un tanto misterioso, sobrecogedor y espeluznante, generalmente emitido en noches de luna, ha motivado toda una serie de leyendas. ¡Escúchalo al final de esta nota!

Las fotos muestran a la madre (¿o es el padre?) y a su polluelo, que es de color blanco y grandes ojos amarillos.

Gracias al colega Phil Brewster por las fotos.


lunes, 6 de julio de 2009

Historia de una confusión floral

Buenas tardes amig@s...

Much@s de ustedes han leido y/o recibido hace poco la noticia de que "Nace en Veracruz la Flor más grande del mundo"...Incluso periódic
os de gran prestigio como La Jornada lo publicaron el 26 de abril.

Como hemos recibido varios mensajes en nuestro correo electró
nico al respecto, en esta ocasión quiero compartir con ustedes la historia de esta confusión y sus aclaraciones...

La plant
a que floreció en Río Blanco no fue Amorphophallus titanum, sino Amorphophallus konjac.

En nuestro blog recibimos una comunicación del dueño del terreno donde estaba floreciendo la planta y le solicité que me enviara fotos. Incluso me atreví a pedirle la donación de un ejemplar, pues sería muy bueno que el JBC tuviera un ejemplar de esta destacada especie.


Finalmente me envió las fotos, lo cual fue
la prueba de que no se trataba de la A. titanum. Las fotos anexas me fueron enviadas por el dueño del terreno... notarán que no es Amorphophallus titanum, sino A. konjac

Evidentemente no se trató de engañar a nadie. Por el contrario, el hecho de la floración de A. konjac es igualmente destacado...¡no todas las flores huelen bonito jajaja!

Deseamos a estas entusiastas personas todo el éxito en el mantenimiento y cultivo de la lengua del diablo...







¡Saludos!



Un día sin artrópodos (Katya Luna Cherzanowski)

Me quiero imaginar un día en este mundo actual sin artrópodos. Y me refiero no sólo a las moscas, garrapatas, cochinillas y camarones, escolopendras, milpiés y arañas, sino aproximadamente al 80% del total de las especies animales del planeta.

En la mañana por ejemplo, al mirar por la ventana, no vería el amanecer a través del fino enrejado del mosquitero, pues no habría mosquito alguno rondando cuerpos tibios para chupar sangre.

El ganchito de la cocina de donde se cuelga el matamoscas podría usarse para colgar las llaves y sobre los plátanos maduros no se vería la nube de mosquitas de la fruta.

Podría dejar sin lavar los platos de la cena con la seguridad de que no habría cucarachas ni moscas alimentándose de las migajas. No habría telarañas en las esquinas del techo y mi perro no se rascaría detrás de las orejas. Tampoco habría peligro de una picadura de alacrán al levantar la madera del patio. Y los botones de las rosas podrían abrir sin el peligro de ser devorados por un batallón de hormigas.

Las compañías químicas que producen insecticidas quebrarían y los agricultores se ahorrarían mucho dinero, los apicultores tendrían que dedicarse a otra cosa y los diseñadores de alta costura evitarían pensar en modelos elaborados con telas de seda natural.

Los peines carmenadores sólo se usarían para desenredar la lana y ya no para buscar liendres en el pelo. Uno podría correr hasta descalzo en los potreros sin temor a regresar con las piernas infestadas de garrapatas.

Por supuesto que algunos murciélagos, pájaros, lagartijas, armadillos, monos, peces, ranas, estarían en serios problemas alimenticios. También algunas tribus nómadas de Australia y la tradicional fiesta que se celebra en Taxco, donde los pobladores acostumbran subir por las laderas del cerro en busca de grasosas y suculentas chinches de campo para comerlas en tacos con salsa verde ‘molcajeteada’, ahora tendría que cambiar el menú y sustituirlo por una taquiza de guacamole en la cocina. ¡Ah! y el plato de fruta con miel de abeja estaría fuera de lugar; sin polinizadores de frutales ni productores de miel no hay nada que hacer.

(Sigue esta liga a más historias de insectos comestibles)

Los genetistas estarían en serios problemas por tener que cambiar de especie para sus investigaciones, ya que la Drosophila (mosquita de la fruta) tendría que ser sustituida por alguna especie exótica de tlaconete o de medusa; los que investigan el veneno de los alacranes se quedarían sin chamba y los lepidopterólogos (biólogos que estudian las mariposas) ya no saldrían al campo de colecta.

Estarían fuera de nuestra lista de enfermedades el mal de Chagas, el paludismo, el dengue, la tifoidea y la disentería, el tifus y la malaria.

En los libros de historia universal no se mencionaría en el capítulo de Egipto a “Khepri ”1, el escarabajo sagrado que le dio vida al sol. Por cierto, en México nombramos a estos escarabajos ‘rodacacas’.

Cuando uno va por la calle y observa con cuidado el piso, los arbustos, los charcos, los troncos de los árboles o mira hacia el cielo, no hay duda de que se topará con algún insecto corredor, minador de las hojas, nadador, barrenador o volador. Los insectos están ahí y en todas partes, viven con nosotros, en nuestra casa, sobre nuestros cuerpos, aprovechan nuestros alimentos e incluso para algunos somos su alimento. Pero también nosotros nos alimentamos de ellos, construimos nuestras casas en ‘sus territorios’, nos aprovechamos del fruto de su ‘trabajo’, los exterminamos cuando invaden ‘nuestros territorios’.

Los insectos no son sólo ‘bichos’; son animales que están en esta tierra desde hace 300 millones de años aproximadamente, han logrado sobrevivir a los cambios de clima; se han adaptado a casi todos los ambientes terrestres, semiacuáticos y acuáticos; han desarrollado diversas estrategias de defensa y de movimiento; tienen hábitos alimenticios y reproductores extremadamente exitosos; sus delicados órganos de los sentidos les permiten buscar el alimento, ver al enemigo, encontrar a la pareja para aparearse, vivir en colonias o reconocer su nido.

Pero no solamente están en el exterior de nuestras vidas; también nos acompaña en los ámbitos íntimos del arte, de la filosofía, de las creencias, en los nombres de las cosas y de los lugares que tienen significados para nosotros.

¿Qué harían los poetas sin insectos? ¿Qué hubiera dicho Carlos Pellicer en estos poemas para niños?

Los insectos voraces,
en violentos motores
paralizan sus máquinas entre
un ramo de flores

o en La noche telegrafía con grillos a las montañas. ¿Y Las moscas de Antonio Machado?

Quizá tampoco Franz Kafka hubiera escrito Metamorfosis.

¿Qué pasaría en la música, en la pintura, en las artesanías? Con Madame Butterfly, Cri Cri, los petroglifos paleolíticos de las Cuevas de la Araña en España2, los bordados y tapetes de Oaxaca con diseños de insectos y alacranes? ¿Existirían los nombres de Jumiltepec, Papalotla, Chapultepec o Papaloapan?

¿Qué haríamos los maestros sin poder echar mano de las metáforas, fábulas, y los ejemplos de pulgas, abejas y hormigas?

En un mundo como éste, sin insectos, sin artrópodos, no sería posible la vida. La fina trama alimenticia está sustentada en gran parte por estos invertebrados: como zooplancton, como consumidores primarios y secundarios, como polinizadores, vectores, degradadores. El paisaje también sería otro; los sonidos, los olores, los colores y las formas de la naturaleza.

Me pregunto si valdría la pena acercarnos y detenernos a mirar con cuidado a estos protagonistas, a los que están frente a la vista o bajo el microscopio. Quizá sea interesante tener cerca bibliografía ilustrada sobre la vida de los artrópodos. Quizá pudiera ser conveniente tenerla junto al diccionario, a los libros de historia y a la enciclopedia, junto a los cuentos en el librero del salón de clases.

Podríamos pensar en actitudes distintas sobre la manera de ver y establecer relaciones con los artrópodos, con los demás animales con los que compartimos esta Tierra.

El canto de los grillos
en la noche,
el zumbido de los abejorros
en las mañanas soleadas,
están ahí.

Sobre estos y otros temas interesantes de artrópodos, particularmente de insectos, les invito a leer en la colección Los Insectos Bajo el Microscopio, donde se les relata y se les ilustra de manera por demás amena e interesante.

*Reseña de la colección de ocho volúmenes Los insectos bajo el microscopio. Correo del Maestro-La Vasija, México,2001.

Notas

1imagen de Scarabeus sacer empujando al sol a través del cielo, Cloudsley-Thompson, Insects and History,p.207.
2Ver imagen en Cloudsley-Thompson,Insects and History,p.209

Tomado de El Correo del Maestro. 68 (enero 2002)

miércoles, 24 de junio de 2009

En el Jardín Botánico de Leiden, Holanda, florece Amorphophallus titanum



Nuestros amigos de BGCI noe informan que la auténtica Flor de Cadáver gigante (Amorphophallus titanum) ha florecido en el Jardín Botánico de Leiden, en Holanda.

En 2008, más de 7000 personas visitaron esta singular planta.

Sigue aquí la nota completa (en inglés)

Recordarás que en marzo de este año floreció en el Jardín Botánico Clavijero Amorphophallus konjac... no tan grande
ni espectacular...¡pero igual de mal oliente!

Después de la floración, así luce nuestro Amorphophallus konjac.

viernes, 19 de junio de 2009

El Peso de un Pétalo: El Valor de los Jardines Botánicos (por H. Bruce Rinker. Un artículo original de ActionBioscience.org)

Las plantas juegan un papel ambiental clave y los jardines botánicos están comprometidos a su preservación. Las plantas:

  • Contribuyen a la salud de los ecosistemas
  • Nos mantienen al proveernos de alimento, medicinas y otros productos
  • Nos proveen de oportunidades para la recreación y la exploración.
¿Te interesa? Examina el artículo completo

miércoles, 10 de junio de 2009

Los primeros rizotrones de México están en el Jardín Botánico Clavijero



Un rizotrón es un observatorio de raíces vivas.

Los hay de todos tamaños: puede ser simplemente una maceta, con una ve
ntana transparente de vidrio o plástico que permita observar las raíces en crecimiento. La ventana de observación permanece cubierta la mayor parte del tiempo para evitar la entrada de luz.

También existen grandes rizotrones para el estudio de p
lantaciones o huertos completos. El objetivo de estos aparatos es estudiar el crecimiento de las raíces vivas, sin perturbar a la planta.

En el Jardín Botánico hemo
s construido un par de ellos, con la intención de que los visitantes -niños y adultos- puedan observar el crecimiento de las raíces de los árboles. También permitirá ver qué seres se asocian con las raíces.

En los Reales Jardines Botánicos de Kew, en Londres, se inauguró en 2008 un rizotrón, o mejor dicho, la representación artística de las raíces de un árbol, hecha con tubos de bronce y artilugios electrónicos y multimedia...¡pero no raíces vivas!

Así que...¡Visita nuestro rizotrón!


martes, 9 de junio de 2009

¡No a las bolsas de plástico!

El director general del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Achim Steiner, presentó un informe en el que dice que miles de animales marinos mueren al año por las bolsas que son arrojadas al mar.

Miles de animales marinos mueren al año y decenas de ecosistemas se deterioran irreversiblemente por las bolsas de plástico arrojadas al mar, advirtió el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

En un informe presentado con motivo del Día Mundial de los Océanos, el director general del PNUMA, Achim Steiner, hizo un llamado a los gobiernos del mundo a prohibir que se sigan fabricando materiales de este tipo.

El documento señala que los daños son irreversibles y graves, porque numerosos animales, al quedar atrapados por ellas, mueren y por eso se desequilibran las cadenas alimenticias.

La merma en la población de algunas especies significa automáticamente la desaparición de otras y, en consecuencia, la pérdida de numerosos animales y plantas en el mar.

De acuerdo al informe, el problema no sólo implica el deterioro de los océanos, sino incluso dificultades económicas importantes para poblaciones humanas que viven de la pesca y otras actividades marinas.

Además, la vida se hace imposible en los puntos donde las bolsas quedan finalmente depositadas, lo que afecta a ecosistemas marinos completos.

Al uso de bolsas de polietileno y su indebido depósito definitivo en el mar, debe agregarse la presencia de cientos de miles de colillas de cigarros y de instrumentos de pesca.

Todos estos artículos antinaturales son responsables de la muerte de miles de animales marinos cada año y por ello el PNUMA hizo un llamado urgente a que dejen de fabricarse.

La nota original se encuentra en siguiendo esta liga.

Así que, cuando visites el Jardín Botánico ¡NO TRAIGAS BOLSAS DE PLÁSTICO!

lunes, 8 de junio de 2009

"Cebras", flores de la Pasión y evolución


Entre la gran diversidad de formas, colores y comportamientos de mariposas que se pueden observar en el Jardín Botánico Calvijero, resaltan tres especies: Heliconius charitonius, H. clysonimus y H. ismenius, popularmente conocidas como “cebras”. Estas mariposas tienen características poco comunes que las hacen muy interesantes no sólo para observaras y apreciarlas sino como tema de investigación científica, por ejemplo han sido utilizadas como modelo de estudio en evolución durante décadas.

Nuestros lectores recordarán la interesante leyenda de la flor de la Pasión, que nos permitió reconocer la anatomía floral de estas especies y su relación con el imaginario popular. En esta ocasión presentamos una serie de hechos que ponen de manifiesto otro tipo de relaciones: las establecidas entre la vida y comportamiento de las “cebras” y el desarrollo, morfología, bioquímica e incluso demografía de las "pasionarias".

Estas mariposas que hoy nos ocupan ponen sus huevos únicamente plantas de la familia Passifloraceae

Se sabe que las pasionarias contienen compuestos secundarios (alcaloides y glicósidos cianogénicos) y que muy pocas especies de insectos herbívoros las consumen, prácticamente sólo las Heliconius y unas pocas especies de escarabajos.

Tales posesiones motivan que estas plantas tengan pocos depredadores. Dichas sustancias aún cuando están inactivas en las hojas, al ser consumidas por algún herbívoro se mezclan con otros componentes localizados en distintas partes de la hoja, produciendo un gas llamado cianido de hidrógeno en el tracto digestivo del herbívoro. Este gas es letal para la mayoría de los insectos, pero no para estas mariposas, que lo utilizan para su propia protección

Sin embargo la fuerte depredación que estas mariposas ejercen principalmente sobre las plantas jóvenes de Passiflora, ha originado que a su vez éstas desarrollen mecanismos alternativos defensivos:

Una misma planta puede tener hojas de diferente forma durante su desarrollo para intentar, de esta manera, esconderse de las mariposas y sus larvas. Incluso algunas, como en el caso de Passiflora adenopoda han desarrollado ganchos en las hojas para atrapar y desgarrar a las larvas de Heliconius.

Las pasionarias tienen glándulas que secretan néctar y que mantienen a hormigas y parasitoides visitándolas continuamente. Tanto unas como otros dan cuenta de un muy alto porcentaje de larvas o huevecillos de las mariposas.

Una singular manera en la que la planta se protege es a través de la producción de estructuras semejan huevos de Heliconius. Estas estructuras son llamadas “huevos miméticos” y ha sido demostrado experimentalmente en insectarios que son una adaptación funcional que reduce el ataque por estas mariposas, pues las hembras adultas no depositan sus huevos en hojas que ya están “ocupadas”.

Aunque las tres especies de Heliconius pueden alimentarse de néctar, su principal alimento es el polen, lo cual es un hábito común en otros insectos pero muy raro entre las mariposas. Esta capacidad de alimentarse de polen propició un incremento dramático en la disponibilidad de aminoácidos y proteínas para las mariposas adultas, y ambas sustancias (aminoácidos y proteínas) pueden ser utilizadas para una amplia gama de funciones entre las que mencionaremos las siguientes:

Producen una gran cantidad de huevos o, en el caso de los machos, otras sustancias nutritivas que transfieren a las hembras durante la cópula.

Las larvas se desarrollan en poco tiempo al no tener que crear muchas reservas para su vida como mariposa adultas, lo que es muy importante, pues tengamos presente que las larvas son la etapa del ciclo de vida más vulnerable a los depredadores.

Las “cebras” llegan a vivir más de ocho meses, caso muy raro en el resto de las mariposas, pues el promedio de vida es menor a un mes.

Las mariposas adultas pueden sintetizar compuestos tóxicos para evitar ser comidas por aves y con ello volar más lento y a horas más frías que otras mariposas con menor gasto de energía, pues son pocas las aves que se atreven a comerlas.

Las “cebras” presentan un gran desarrollo de zonas del sistema nervioso relacionadas con mecanismo de memoria y aprendizaje, por lo que se considera que las Helioconius son las mariposas más inteligentes. Esto significa que las “cebras” son capaces de memorizar la ubicación de las plantas de Passiflora en el Jardín Botánico y visitarlas diariamente.

lunes, 1 de junio de 2009

Nota sobre el Día del Jardín Botánico Clavijero 2009 en el sitio de BGCI

Plants, Darwin and birds attend Clavijero Botanic Garden Day!
15th May 2009

celebrations in the gardenFrom 24th - 26th April the Francisco Javier Clavijero Botanic Garden in Xalapa, Mexico, held its Garden Day.

The festival was framed by the National Botanic Gardens Day and Plant Conservation Day (18th May) and aimed to foster awareness about the sustainable uses of Mexican plant diversity. A wide range of events, including activities dealing with wild plants and animals, art, leisure and education, were held to highlight the relationships between humans and the natural environment.

Garden staff employed a wide variety of educational, artistic and scientific methods to communicate the importance of plant biodiversity and the vital contribution of scientific centres, like botanic gardens, to plant conservation. A large number of children and adults from schools and families spent the days taking part in the activities alongside professional horticulturists.treehugger

Workshops about Mexican cycads and birds of prey were carried out and an exhibition (with input from researchers of the Instituto de Ecología, A.C) was on display, detailing what an herbarium is, mushroom culture, in vitro plant tissue culture and a very interesting display about spiders' behaviour!

The cloud forest surrounding Xalapa is a real reservoir for wildlife, especially birds. The Xalapa Birdwatchers led some birdwatching tours and were able to identify several migratory species!

Guided tours had excellent attendance, not only those led by garden staff but also the tour conducted by Charles Darwin himself, who came to the garden to lead a trip with the visitors through his life and findings, offering a message of sustainability at the end!

Some storytellers and other artists participated as well. This event was the fourth Garden Day at Francisco Javier Clavijero Botanic Garden, which has been celebrated since 2006.

You can see even more pictures of the event here or read their blog (in Spanish).

La nota original está en el sitio web de BGCI

 

miércoles, 13 de mayo de 2009

¡Llegaron los murciélagos!


Nuestros amigos Jaime Pelayo y Toni Guillén nos informan que los murciélagos están empezando a ocupar los refugios del JBC.

Por las características del guano encontrado debajo de uno de estos refugios (además de un foto borrosa tomada con teléfono celular), al parecer se trata de un Eptesicus fuscus (Murciélago café grande o Murciélago hortelano norteamericano).

Esperamos más información pronto.

martes, 24 de marzo de 2009

La lengua del diablo en televisión nacional

TV Azteca elaboró un pequeño reportaje sobre la floración de Amorphophallus konjac en el Jardín Botánico Clavijero

Haz click sobre la imagen para ir al video en la página de TV Azteca

Si el video no se reproduce puedes verlo aquí