La ruda (Ruta graveolens) pertenece a la familia Rutaceae, que incluye a las diferentes variedades de naranjas y limones del mundo.
Plantas de la Colección Etnobotánica: Una planta que mueve motores
El piñoncillo, cuya especie es Jatropha curcas, pertenece a la familia Euphorbiaceae.
Es nativa de América Central pero fue llevada a Asia y África como cerca viva. Ya se ha distribuido por el mundo entero.
Las semillas contienen un aceite no comestible que se puede utilizar como combustible de lámparas y motores. Además se usa para fabricar jabones y colorantes.
Gracias al aceite de sus semillas, su resistencia a la sequía, a plagas de insectos, hongos y a que crece en suelos pobres, puede utilizarse para la producción de biodiesel a gran escala.
miércoles, 13 de enero de 2010
"La Naturaleza está fuera de nosotros". Un texto de Eduardo Galeano
Esta mañana escuché en el programa de radio "Entre tanto, entretente" de Radio Universidad Veracruzana la lectura de este texto. Pienso que les gustará. ¡Ojo con el último párrafo!
“La naturaleza está fuera de nosotros”
En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:
“Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”.
Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.
Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.
Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.
Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros.
La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.
La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.
martes, 12 de enero de 2010
Plantas, aromas, esencias y prefumes
Las plantas tienen aromas que atraen a los polinizadores y repelen a los depredadores.
Los humanos usamos perfumes para llamar la atención, seducir o simplemente para oler bien. Los aromas evocan recuerdos placenteros. ¿Cómo te sientes cuando percibes el aroma de las violetas, las gardenias o la menta?
Los aromas agradables nos producen confort, pues van directamente a las zonas de nuestro cerebro donde se asientan la emoción y la memoria.
Plantas de la Colección Etnobotánica: Un dedal para el corazón
Esta planta es la dedalera (Digitalis purpurea), llamada así porque sus flores tienen forma de dedal. Pertenece a la familia Scrophulariaceae
Es originaria de las montañas de Europa, noroeste de África y centro de Asia.
Sus flores, hojas y semillas contienen digitalina, digitoxina y digoxina, poderosas toxinas que afectan el funcionamiento cardiaco. Por ello estas sustancias se emplean en tratamientos contra la arritmia y otras deficiencias cardíacas. Además protegen a la planta del ataque de herbívoros.
También es utilizada como planta de ornato.
lunes, 11 de enero de 2010
Sobre lo desechable...un texto de Eduardo Galeano para los mayores de 30 años
Me caí del mundo y no sé por donde se entra...
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..
No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.
¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables!
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida.
¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
¡Nos están fastidiando! ¡Yo los descubrí! ¡Lo hacen adrede! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura! ¡Lo juro! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. ¡Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo! ¡Pero por Dios!
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡Toooodo! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
¡Nos están fastidiando! ¡Yo los descubrí! ¡Lo hacen adrede! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura! ¡Lo juro! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. ¡Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo! ¡Pero por Dios!
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡Toooodo! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos... ¡Cómo guardábamos! ¡Tooooodo lo guardábamos! ¡Guardábamos las tapas de los refrescos! ¿Cómo para qué? Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡Los diarios! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada ¡ni a Walt Disney!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡Ah! ¡No lo voy a hacer! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
Eduardo Galeano
viernes, 11 de diciembre de 2009
Sobre la Biodiversidad Mexicana.
La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) publicó muy recientemente la obra Capital Natural de México.
2010 Año Internacional de la Biodiversidad
Biodiversidad es Vida. Biodiversidad es Nuestra Vida…
BIODIVERSIDAD es la variedad de la vida en la Tierra. Es esencial para el mantenimiento de los sistemas vivos y los ecosistemas que nos proporcionan alimentos, combustible, salud y otros servicios vitales.
Los seres humanos son parte de esta biodiversidad y también tienen el poder para protegerla o destruirla. Actualmente, nuestras actividades están destruyendo la biodiversidad a un ritmo alarmante. Estas pérdidas son irreversibles, nos empobrecen a todos y dañan los que sostienen nuestra vida. Sin embargo, podemos prevenirlos.
¿Qué podemos hacer para salvaguardar la biodiversidad? ¿Qué logros hemos alcanzado como especie? ¿Qué retos urgentes nos esperan?
jueves, 10 de diciembre de 2009
Nota publicada en BGCI
Quienes leen inglés, no tendrán dificultades con la siguiente nota, publicada el 7 de diciembre en el sitio de nuestros amigos y colegas de BGCI.

Clavijero Botanic Garden opens Ethnobotanic Collection for National Conservation Week in Mexico. 7th December 2009
November 23rd - 29th was National Conservation Week in Mexico and saw a series of activities underway aimed at fostering public awareness of ecosystem protection, critical habitats, biological diversity, and environmental resources and services in a climate change scenario.
The Francisco Javier Clavijero Botanic Garden in Xalapa, Veracruz, joined in this event with the opening of a new Ethnobotanic Collection, which highlights to visitors plants that humans use everyday in many ways from ecosystems in Mexico and around the world.
The Francisco Javier Clavijero Botanic Garden in Xalapa, Veracruz, joined in this event with the opening of a new Ethnobotanic Collection, which highlights to visitors plants that humans use everyday in many ways from ecosystems in Mexico and around the world.
The collection shows plants used as traditional medicines, handicrafts, drinks, condiments, aromatics, a group of objects and products used as patented medicines, creams, shampoos, juices and alcoholic drinks, soaps, contraceptives and even biodiesel.
Visitors are able to touch leaves with strong scents, such as lavenders, Mexican peperleaf or patchouli and handle plants that are the source of common patented and traditional medicines, such as daturas. This went down especially well with children and young people.
A school teacher said; "This collection is wonderful because it is important recognise that people generally have few first hand experiences with natural resources or with plants that need conservation. Also, many times we only know the obtained products, but not the plants behind them, and it is wonderful to see these here in the garden."
Visitors are able to touch leaves with strong scents, such as lavenders, Mexican peperleaf or patchouli and handle plants that are the source of common patented and traditional medicines, such as daturas. This went down especially well with children and young people.
A school teacher said; "This collection is wonderful because it is important recognise that people generally have few first hand experiences with natural resources or with plants that need conservation. Also, many times we only know the obtained products, but not the plants behind them, and it is wonderful to see these here in the garden."
jueves, 3 de diciembre de 2009
lunes, 30 de noviembre de 2009
Contra el dengue, ¡plantas carnívoras!
Parece de risa, pero es cierto.
Lean la nota "Plantas carnívoras contra el dengue", publicada en el sitio de BBC Mundoviernes, 27 de noviembre de 2009
Parvadas de pericos
Por la mañana o por la tarde, eventualmente durante todo el día, vemos pasar -o escuchamos- parvadas de pericos sobre el Jardín Botánico. ¡Un verdadero provilegio para quienes tenemos esta oportunidad!
P.D. ¡Ojalá un día los loros, pericos, cotorros y guacamayas le griten groserías a quienes traten de atraparlos!
El sitio Pericos Mexicanos en Peligro ofrece mucha información sobre estas aves. Recomendamos visitarlo y aprender y entender por qué es necesario conservar a estas llamativas aves.
P.D. ¡Ojalá un día los loros, pericos, cotorros y guacamayas le griten groserías a quienes traten de atraparlos!
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Plantas de la Colección Etnobotánica: Antepasados del maíz. Los teocintes (Zea perennis y Zea diploperennis)
En esta foto hay hierbas altas que parecen pastos, pero en realidad son dos especies de maíz primitivo. Su nombre es teocinte.Se trata de las especies Zea perennis y Zea diploperennis, parientes silvestres del maíz cultivado (Zea mays).
Ambas se consideraban extintas, pero en 1978 fueron descubiertas en la Sierra de Manantlán, Jalisco.
Su conservación es importante, pues contienen valioso material genético para mejorar los cultivos de maíz, por su resistencia a plagas y enfermedades.
Estas plantas llegaron al Jardín Botánico Clavijero en la década de 1980.
Puedes verlas de cerca en la Colección Etnobotánica
Puedes verlas de cerca en la Colección Etnobotánica
martes, 24 de noviembre de 2009
Plantas de la Colección Etnobotánica: El toloache (Datura stramonium)
¿Alguna vez te han dado toloache?
"El toloatzin es una planta como mata que cría unas cabezuelas espinosas, hojas anchuelas, flores blancas y tiene semilla negra y hedionda, quita la gana de comer a los que la comen y emborracha y enloquece perpetuamente" (Fray Bernardino de Sahagún).
Ahora responde, ¿estás seguro de que ta han dado toloache?
El toloache (Datura stramonium) es una planta muy tóxica que pertenece a la familia Solanaceae, junto con jitomates y chiles.
¿Sabías que cuando alguien está muy enamorado o atontado, se dice que le dieron toloache?
En realidad, el uso de esta planta en medicina herbolaria es de alto riesgo y por ello es cuidadosamente vigilado. Contiene atropina, hiosciamina y hioscina, cuyas propiedades analgésicas resultan útiles para la fabricación de fármacos.
La Butilhioscina es un medicamento de uso común, que contiene estos derivados. Probablemente “te han dado toloache” más de una vez.
La nota "El toloache, más que pócima para el amor, veneno mortal" abunda en el tema de esta interesante planta que puedes visitar en nuestra Colección Etnobotánica
Las plantas que llegaron para quedarse (primera parte). ( Victor Luna, 2009)
Gracias a su capacidad de desplazamiento, todos los seres vivos -principalmente los animales- han contribuido a la dispersión de las plantas, ya sea de manera accidental, en pelo o incluso en el mismo estomago. Si embargo desde que los seres humanos domesticaron a plantas y animales para su uso y beneficio en forma de productos y servicios, transportan de manera intencional toda clase de organismos a través de pequeñas o grandes distancias. Precisamente, a las especies que han sido llevadas de un lugar a otro donde originalmente no existían, se les conoce como especies introducidas o exóticas.
Realidades diferentes
Sin duda las principales especies de plantas introducidas son las utilizadas como alimento, por ejemplo el frijol, la papa y el trigo. Estas plantas a lo largo de la historia humana, han permitido el sustento, supervivencia y desarrollo de varias civilizaciones.
No es gratuito el hecho de elegir plantas exóticas, pues existen varios puntos a su favor: son plantas que se encuentran fácilmente disponibles en los viveros comerciales, hay suficiente información disponible sobre cómo cultivarlas (a veces se acompaña la planta con instructivos y fertilizantes específicos), en la mayoría de los casos no tienen plagas y sobre todo se trata de cultivares seleccionados. ¡Todo lo contrario ocurre con las especies nativas!
Sin embargo existen plantas exóticas, que aunque al principio se considere inofensivas, con el paso del tiempo se convierten en invasoras o en plagas. Una vez adaptadas y en ausencia de sus enemigos naturales, las poblaciones pueden crecer rápidamente poblaciones, dispersarse y desplazar a los integrantes de las comunidades naturales.

En nuestro país la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO)reconoce que las especies invasoras son una de las amenazas más serias para las especies nativas por provocar desequilibrios ecológicos entre las poblaciones silvestres, cambios en la composición de especies y en la estructura trófica, pérdida de biodiversidad, reducción de diversidad genética y transmisión de enfermedades y plagas agrícolas o forestales. El problema es de tal magnitud, que la Estrategia Global para la Conservación Vegetal-una iniciativa mundial orientada a detener la extinción de las especies vegetales- plantea en su Meta 10 la necesidad de establecer planes de gestión para al menos 100 de las principales especies exóticas que amenazan a las poblaciones nativas en todo el mundo.¿Qué son las especies invasoras?
No solo se consideran especies invasoras a la especies que causan daños ecológico y a los sistemas agrícolas y forestales, sino a todas aquellas especies cuyas estrategias reproductivas son muy eficientes –diríamos que se desarrollan descontroladamente- y que pueden establecerse perfectamente bien fuera de su área de distribución natural, desplazando o eliminando a las especies de animales o plantas nativas, causando así daños considerables a la biodiversidad, a la economía (por ejemplo agricultura, pesquerías o turismo), a la infraestructura (presas, caminos, tuberías, drenajes) o a la salud pública.
Tenemos por ejemplo el helecho peine (Nephrolepis spp.) nativo del trópico asiático. Esta especie se propaga por estolones, por división de macollos y por esporas, y es de tal agresividad que si se le deja sin control, puede desplazar a las especies de un determinado sitio.Es difícil saber si una especie será plaga o no. Apenas se han determinado algunos patrones generales para hacer predicciones. No existen características que permitan pronosticar de manera definitiva si una especie se va a convertir en invasora o no, pero si hay particularidades de ellas que, solas o combinadas, favorecen el que un organismo sobreviva, se establezca y reproduzca en un medio diferente al original.
El termino plantas invasoras es relativamente nuevo en los países tropicales. En los países templados o más alejados del trópico que tiene un poco más de tiempo que se vienen manejando. Esto se debe que estos países tienen el inventario de su flora concluido: conocen completamente las especies que componen su flora y en la mayoría de los casos conocen el papel estructural que juega cada especie en sus bosques. ¡Por supuesto, en tales países poseen –cuantitativamente hablando- menos diversidad vegetal!
Por ejemplo, la flora nativa del Reino Unido se conoce desde 1950 aproximadamente, y se sabe que está compuesta por 1 600 especies. Esto es algo aún desconocido en México, aunque la flora mexicana se estima entre 23 000 y 30 000 especies. Ilustremos este ejemplo con lo siguiente: en el todo el mundo hay 500 especies de encinos (Quercus spp). Doscientas especies de estos árboles habitan en México, la mayoría de ellas de manera exclusiva. Veracruz posee la abundante cifra de 70 especies, comparada con las 4 que son nativas de las islas británicas.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana. UNAM
Si estás interesado en las plantas medicinales o en la medicina tradicional mexicana, te recomendamos visitar el sitio web de la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana de la UNAM
Esta Biblioteca digital fue establecida con fines de investigación y divulgación. No tiene la intención de ofrecer prescripciones médicas.
El uso que se dé a la información contenida en este sitio es responsabilidad estricta del lector.
Los conocimientos y la información original de esta publicación son de origen y creación colectiva, sus poseedores y recreadores son los pueblos indígenas de México, por lo que deben seguir siendo colectivos y, en consecuencia, está prohibida toda apropiación privada.
viernes, 30 de octubre de 2009
Un insecto curioso...
Se trata de una cigarra del género Pterodictya.
Al parecer estas cigarras son las más primitivas que existen. No producen su característico sonido.
Lo más curioso es que parecieran estar cubiertas de una pluma blanca. En realidad es un tipo de cera blanca que secretan en la parte posterior del abdomen. Esta cera es comida por las larvas de ciertas especies de mariposas pequeñas que viven en sus cuerpos.

viernes, 9 de octubre de 2009
Francisco Javier Clavijero y la germinación de la conciencia de mexicanidad (*)
Francisco Javier Clavijero, cuyo nombre lleva nuestro Jardín Botánico, fue un gran estudioso del pasado de nuestro país y defensor de lo que podríamos llamar la conciencia de mexicanidad, frente a las falsas percepciones y afirmaciones europeas acerca de la inferioridad del Nuevo Continente y de sus habitantes humanos, animales y plantas...
En 2010 se conmemorarán los 200 años de la independencia de nuestro país, por lo que creemos importante recordar un poco de nuestra historia y de cómo ha evolucionado nuestra identidad.
(*) Tomado de El Correo del Maestro Núm. 53, octubre 2000
Algunas cosas que pasan en otoño...
- Numerosas especies de aves migran del norte hacia el sur del continente americano...(lee más...). También aquí puedes conocer más sobre las rutas migratorias de estas grandes bandadas de pájaros viajeros.
- Varias especies de ballenas, como el rorcual tropical (Balaenoptera edeni) llegan al Golfo de California
- Los días 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre...¡conviven vivos y muertos!...(lee más...)
Seguiremos buscando...
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